Bolivia: Sobre la aprehensión de Camacho

El 28 de diciembre se aprehendió a Fernando Camacho, acto consumado por el Ministerio de Gobierno, en el marco del proceso penal denominado “golpe 1”.

Recordemos que éste señor fue uno de los políticos de la burguesía cruceña más importantes que aprovechando el fuerte repudio generado por el fraude masista logró tomar la dirección del movimiento y dirigirlo hacia el derrocamiento de Morales en 2019. Esto concluyó con el ascenso de facto al gobierno de Jeanine Áñez y con la masacre de campesinos y empobrecidos a manos del ejército y policía en las localidades de Sacaba y Senkata, además de más de 500 heridos, decenas de desaparecidos y encarcelados en procesos sumarios.

¿QUÉ SIGNIFICA LA APREHENSIÓN DE CAMACHO PARA LOS EMPOBRECIDOS DEL CAMPO Y LA CIUDAD?

Significa muy poco, ya que éste político burgués, sólo es un representante de la facción burguesa tradicional racista y regionalista de Santa Cruz y con su aprehensión, no cambiará la vida de miseria, exclusión y explotación del proletariado y del campesino empobrecido.

Es seguro que el MAS (tanto evistas como arcistas) intentarán sacar rédito político y mostrarse como anti fascistas. Sin embargo, no podemos caer en el juego y las disputas internas del partido de gobierno, ya que para ellos Camacho es solo un pequeño trofeo de una miserable guerra entre facciones burguesas emergentes y tradicionales.

¿QUÉ DEPARARÁ EL DEVENIR INMEDIATO Y A MEDIANO PLAZO?

Evidentemente las fuerzas cuasi fascistas defensoras de Camacho no dudarán en atacar a los trabajadores y campesinos del país, en especial en Santa Cruz, no solo quemarán sedes sindicales, perseguirán a dirigentes, sino que incluso pueden tratar de tomar la policía y los cuarteles y desde allí arremeter contra el gobierno de la burguesía emergente de Arce Catacora. En paralelo intentan asimilar a masas pequeñoburguesas.

Es importante esclarecer junto con los trabajadores que tanto la burguesía tradicional como la burguesía que encabeza el MAS no son más que nuestros sepultureros, ambas expresiones burguesas se enriquecen con nuestro trabajo, usufructúan de nuestras tierras, entregan nuestros recursos naturales a la burguesía imperialista y perpetúan nuestra pobreza.

A mediano plazo, volverán a engañar a los campesinos y trabajadores con discursos de “unidad nacional” o “federalismo”, como si la unidad y el federalismo pudiera liberar al obrero de la explotación y pobreza en la que vive o sacar de la exclusión y abandono al campesino pobre.

Nada de eso, el Estado, sea con autonomías, centralista o federalista, seguirá siendo el órgano de dominio de los banqueros, terratenientes, empresarios que ejercen su poder sobre los pobres de ayer, de hoy.

ANTE ESTA REALIDAD ¿QUÉ NOS QUEDA A LOS POBRES DEL CAMPO Y LA CIUDAD?

1. Organizarnos independientemente en brigadas antifascistas, para defendernos del avance fascista que será financiado por la burguesía tradicional. Ya conocemos su actuar: incendian nuestras sedes sindicales, persiguen a dirigentes independientes para intentar descabezarnos. La organización debe ser en cada sindicato, barrio, comunidad campesina y pueblo indígena.

2. Es vital reorganizar nuestros entes matrices, expulsar a los dirigentes traidores vendidos al gobierno y que han demostrado su completa incapacidad para defender a los trabajadores y campesinos de Santa Cruz y del país.

3. Mientras no logremos recuperar nuestros entes sindicales, es vital reorganizarnos desde nuestras bases: en cada sindicato crear comités sindicales, en cada barrio, crear círculos de politización y defensa, promoviendo el asambleísmo.

4. El MAS y los otros partidos burgueses no representan a la clase obrera, a los campesinos, ni mucho menos a los indígenas, es por esto que DEBEMOS CONFORMAR NUESTRO PROPIO PARTIDO OBRERO que forje la alianza revolucionaria con el campesinado pobre, partido a su vez indígena por la composición étnica de la abrumadora mayoría de obreros y campesinos, que luche sin claudicar por una sociedad socialista cuyas tareas inmediatas sean:

a. Expropiación de las minas a trasnacionales y a los nuevos patrones (falsas cooperativas) para poner las minas bajo control obrero y popular, cuya producción sea en función de las grandes mayoría y en equilibrio con el medio ambiente. En el mismo sentido, expropiación a las trasnacionales de nuestros hidrocarburos, fortaleciendo YPFB bajo control obrero y popular.

b. Reforma agraria, que de una vez por todas elimine el latifundio en el oriente y la amazonía del país, para poner la tierra en manos de las haciendas estatales, el campesinado y de los indígenas.

c. Expropiación de la banca privada que además de no pagar impuestos se enriquece con los créditos y ahorros de los trabajadores.

d. Control de las importaciones y exportaciones, eliminando a los contrabandistas.

Estas solo son algunas tareas inmediatas y transicionales que nos permita eliminar al Estado burgués y crear nuestro propio Estado obrero.

Fabriles Socialistas Revolucionarios (Biblioteca Obrera y Popular Jaime zavaleta)

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